Las Vegas: la ciudad de las ventanas cerradas

Alrededor de 40 millones de turistas visitan anualmente la ciudad norteamericana de Las Vegas. La ‘Capital del entretenimiento mundial’ es uno de los destinos vacacionales más famosos del planeta, por lo que no resulta sorprendente que su planta alojativa esté formada por más de 150.000 habitaciones de hotel. La estética, la categoría y el glamour de cada una de ellas es algo que dependerá mucho del tipo de establecimiento, pero si hay algo que tienen en común todas estas habitaciones, es que los huéspedes se encontrarán con ventanas cerradas, imposibles de abrir.

La arquitectura de una ciudad orientada al ocio

Los casinos, las bodas exprés con disfraces llamativos o los grandes carteles de neón no son los únicos rasgos característicos de Las Vegas. La ciudad más grande del estado de Nevada esconde otras muchas sorpresas curiosas, y una de ellas se encuentra en la arquitectura de sus edificios: las ventanas cerradas.

A simple vista podría parecer que la medida adoptada por los hoteles de Las Vegas de impedir la apertura de sus ventanas responde tan solo a una cuestión de comodidad. Desde luego, este popular rincón de la geografía estadounidense no destaca por ser un destino de relax para desconectar del mundo. Las Vegas es una ciudad de ritmo frenético que no descansa a ninguna hora del día y eso ha obligado a los establecimientos hoteleros a adoptar soluciones arquitectónicas que se adapten a esas condiciones de ruido y contaminación.

Es un hecho que las ventanas cerradas ayudan a los huéspedes de los hoteles a mantenerse al margen del barullo exterior mientras están instalados en sus habitaciones. Pero, ¿era necesario impedir la apertura de ventanas de manera drástica? El origen de esta prohibición responde a otras necesidades de la ciudad que van más allá del confort de sus visitantes o de razones arquitectónicas.

ventanas cerradas las vegas

¿Por qué solo hay ventanas cerradas en los hoteles de Las Vegas?

Se dice que la ciudad de Las Vegas es el punto de la Tierra que más luminoso se ve desde el espacio. También es uno de los pocos lugares en el mundo en el que más de la mitad de los hoteles superan los 122 metros de altura o en el que en apenas un fin de semana se pueden llegar a celebrar hasta 3.000 enlaces matrimoniales. En la ‘Ciudad del pecado’ todas las cifras son a lo grande: apuestas, bodas, fiestas… pero también suicidios.

En un lugar en el que a diario se mueve muchísimo dinero en virtud del azar, es evidente que no todo son celebraciones. Según las estadísticas de la Oficina Estatal de Prevención del Suicidio, Las Vegas es la ciudad estadounidense en la que se produce un mayor número de suicidios, con una media de dos fallecimientos diarios.

El perfil del suicida es, en el 80 % de los casos, el de hombres mayores de 60 años. No todas estas muertes están relacionados con el dinero perdido en los juegos de azar, pero los estudios han demostrado que no es casualidad que este tipo de incidentes sea muy superior en una ciudad como Las Vegas. Todo apunta a que la combinación entre apuestas, alcohol y grandes edificios no es la más adecuada cuando se pretende evitar la muerte voluntaria y, ante estas circunstancias, hace ya tiempo que los hoteles de la ciudad optaron por tomar medidas contundentes.

ventanas bloqueadas las vegasEl bloqueo de ventanas en los hoteles de Las Vegas se comenzó a implantar hace varias décadas. La manera más sencilla de prevenir que un huésped arruinado pusiera punto final a su estancia (y a su vida) arrojándose por la ventana de su habitación era impedir que esta pudiera abrirse. Tanto es así que el 80 % de las ventanas de este tipo de establecimientos no dispone de ningún mecanismo de apertura y el 20 % restante se abre con restricciones: entre 15 y 20 centímetros, lo necesario para ventilar la habitación.

El balconing y el bloqueo de ventanas

Otro de los motivos por los que Las Vegas es una ciudad de ventanas cerradas fue el auge de modas tan peligrosas como el balconingsaltos desde la habitación hasta las piscinas de los complejos hoteleros, que se empezaron a hacer populares en muchos destinos turísticos, entre ellos también en zonas de costa en España. Un salto de estas características (grandes alturas, imprudencia y condiciones adversas) unido al consumo de alcohol, solo puede acabar en tragedia. En este sentido, impedir la apertura de ventanas o eliminar la existencia de balcones en la arquitectura de los hoteles ha permitido poner fin a prácticas tan arriesgadas.

Otras curiosidades de las ventanas en Las Vegas

El paisaje de esta ciudad también resulta llamativo en otro aspecto relacionado con los cerramientos. En el extremo opuesto a las grandes fachadas acristaladas de los hoteles que permiten a los huéspedes ver todo lo que sucede a su alrededor, está el ambiente atemporal de los casinos y las salas de juego.

Estos espacios han sido diseñados para que los usuarios pierdan la noción del tiempo y pasen horas y horas en las mesas de apuestas o introduciendo monedas en las máquinas tragaperras. Por este motivo, los casinos de Las Vegas cumplen siempre con dos requisitos imprescindibles: no hay relojes ni tampoco ventanas que permitan la entrada de luz natural.

Los hoteles y casinos de Las Vegas son un ejemplo muy llamativo de cómo las ventanas pueden participar de manera activa en la vida de una ciudad y de quienes habitan en ella. Datos peculiares de un paisaje urbano en el que ningún elemento de la arquitectura ha sido escogido por casualidad y que, en muchos casos, tienen consecuencias que van mucho más allá de lo estético.

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